jueves, 10 de noviembre de 2016

EJEMPLO INICIAL DE TRUMP Y OBAMA ANTE UNA SOCIEDAD NORTEAMERICANA DIVIDIDA POR LA MITAD

Pues ya estamos aquí, ya estamos todos asumiendo a toda velocidad, asumiendo que lo que era impensable es realidad, lo que era impensable ya es una realidad. Donald Trump va a entrar esta misma tarde en la Casa Blanca. De momento entra de visita, en enero entrará ya para quedarse. El Presidente electo de EE.UU. acude a la sede de la Presidencia de aquel país, y lo hace  invitado por el presidente saliente, los dos, el entrante y el saliente, los dos están protagonizando un traspaso de poderes al menos en las primeras horas, y yo estoy convencido que va a ser así hasta el final. Un traspaso de papeles sencillamente ejemplar. Y mira que Obama y Trump se han   zurrado en esta campaña. Se han llamado de todo. Bueno, pues ha habido elecciones y los dos de inmediato han asumido su papel institucional, el que han dejado las urnas. 

Primera conclusión, por cierto, era mentira lo que tanto repetía Trump en campaña, aquello de que el sistema estaba amañado. El sistema le ha permitido a él ser Presidente y el sistema se ha puesto a su servicio desde el minuto cero de su mandato, que aun no ha empezado, le quedan unas cuantas semanas, a su servicio.

Ese ejemplo de unidad que están dando en las primeras horas, además en esta ocasión yo creo que es especialmente importante. ¿Por qué es especialmente importante? Porque ahora la sociedad norteamericana, de verdad que está dividida, y dividida además exactamente por la mitad. Exactamente. No hay más que coger el resultado de las elecciones más allá del sistema electoral. Están partidos por la mitad. Y estos primeros pasos de Trump y de Obama son especialmente  transcendentales esta vez, también porque la campaña ha sido especialmente agresiva. Se ha jugado tanto con los testimonios, pero  tanto y de una manera tan poco responsable, que por ejemplo en la Nueva York que acabamos de dejar, de verdad que es que hay hasta miedo. Antes de venir, esta mañana, me contaba como había vivido la noche electoral una hispana, ella tiene tres niños de 12, de 14 y de 17 años. Bueno, los pequeños me decía, es que no se fueron a la cama, no se despegaron de la tele en toda la noche electoral hasta las 3 de la mañana. A las 3 de la mañana me decía que los pequeños fueron a su habitación y le dijeron “mamá ha ganado Trump ¿nos vamos a tener que ir de esta casa?”, los niños. 

Bueno esa es la sensación, ese es el temor en el que viven estos días muchos norteamericanos. Eso si va a pasar,  eso lo que el temor de los niños, yo creo que no, pero es  el miedo  en el que viven muchos norteamericanos. Por eso es tan importante esa imagen que vamos a ver esta tarde en la Casa Blanca, Obama y Trump dándose la mano. Lo es entre otras cosas para mostrar de arriba a abajo , de los dirigentes a la población de a pié, que el sistema con sus errores, con sus cuentas pendientes, no solo no está amañado como decía Trump sino que funciona. Otra cosa es que no se haya sabido detectar las necesidades de quienes están tan desesperados, tan cabreados, tan hartos, como para probar con iluminados que les prometen lo que es imposible. Conviene que a esa tarea, detectar esos problemas y buscarles soluciones,  nos pongamos todos y que nos pongamos pronto. Más que nada, porque hay prisa. De aquí a nada tenemos elecciones en Francia, en Holanda, en Alemania… tenemos como el que dice pasado mañana  un referéndum en Italia. Y en esos lugares también hay iluminados que prometen lo imposible. Ahora además con un añadido, con el Brexit y con lo de ahora  en EE.UU., los que estaban pensando en darle un manotazo al sistema están viendo que no pasa nada, porque no puede pasar nada, claro que sale el sol en EE.UU., claro que no es el fin del mundo, no pasa nada, no pasa nada hasta que acaba pasando.

EDITORIAL MEDIODÍA COPE. 10 DE NOVIEMBRE




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