martes, 15 de noviembre de 2016

ZAPATA, UN CONCEJAL REPROBABLE

Si antes lo decimos... Ayer a esta hora decía que estaba a punto de empezar la negociación clave, la que iba a empezar a dejar claro si hemos empezado otra legislatura para nada o si esta vez va en serio, y además de tener gobierno, el gobierno va a poder gobernar.

Esa negociación es la de los presupuestos. Y decíamos aquí que el PP o se va con el PSOE (y eso lo tiene muy difícil, porque al PSOE le viene muy bien votar en contra de los presupuestos después de haber permitido la investidura de Rajoy); o se gana (a base de dinero y alguna concesión más) al Partido Nacionalista Vasco. Pues ya están en lo segundo.

Y aunque sea adelantar acontecimientos (con el riesgo que eso supone) lo cierto es que parece la opción mas viable: que la legislatura empiece a andar con los presupuestos aprobados por el PP, Ciudadanos y el PNV... Digo viable, que no es lo mismo que fácil.

Estamos en el comienzo de ese camino que no va a ser precisamente de rosas para el gobierno del PP. Hombre, al menos, los que están ahora haciendo las cuentas sí se han llevado una pequeña alegría: lo estamos confirmando en la Cadena COPE: no va a haber multa de Europa a España. Aunque no cumplimos a pies juntillas con la reducción del déficit que nos han impuesto, no nos van a congelar los fondos que nos envían.

En fin que eso no ha hecho más que comenzar...

Luego esta la sentencia de la Audiencia Nacional que absuelve al concejal de Madrid, de Podemos, Guillermo Zapata. ¿Quién es Guillermo Zapata? Pues es aquel concejal que dimitió como responsable de Cultura (que es que encima le habían puesto en Cultura) después de que se publicaran algunos de los mensajes que escribió en una red social, en twitter. Dimitió como concejal de cultura, pero sigue de responsable de distrito, que sirve para cobrar casi lo mismo trabajando aún menos... Dimitió tras escribir mensajes como “han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcasser para que no vaya Irene Villa a por repuestos”. Que se ve que le hacían mucha gracia las dos cosas. ¿Y le absuelven de qué? De un delito de humillación a las victimas del terrorismo.

No es delito. No lo es (la propia Irene Villa renunció a denunciarle). Pero la misma sentencia de la Audiencia Nacional deja claro que su ¿humor? macabro seguramente es reprobable en otro plano distinto al judicial. Vamos, que mensajes como ese del concejal de Podemos no serán delito. Pero dejan clara su catadura moral.

EDITORIAL MEDIODÍA COPE. 15 NOVIEMBRE










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